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Enfermedad adrenal

Enfermedad adrenal

18/03/2016· Hurones

La enfer­medad adrenal del hurón es una patología muy común en hurones con una edad com­pren­dida entre los 3 y 7 años. Tiene una etología ulti­fac­to­r­ial y se ha rela­cionado, entre otros fac­tores, con la tem­prana edad a la que son ester­il­iza­dos los hurones, existiendo un flujo con­tinuo de hor­monas sex­u­ales de forma que las glán­du­las adrena­les de los ani­males afec­ta­dos sufren hiper­pla­sia, que puede evolu­cionar a ade­noma o ade­no­car­ci­noma. El tratamiento de la enfer­medad adrenal puede ser quirúr­gico, que sería en la mayor parte de los casos la elec­ción más ade­cuada puesto que per­mite la extir­pación de la glán­dula afec­tada por lo que en casos ini­ciales supone la solu­ción del prob­lema y además per­mite analizar las glán­du­las y deter­mi­nar si existe tumoración. Pero cuando por difer­entes motivos, la cirugía no es posi­ble, existe la opción de un tratamiento médico a base de implantes de acetato de deslore­lina cuya acción blo­quea las hor­monas sex­u­ales y logra con­tro­lar los sig­nos clíni­cos de la enfer­medad pudi­endo ofre­cer una buena cal­i­dad de vida al ani­mal enfermo pero, por su mecan­ismo de acción, no es capaz de fre­nar el desar­rollo de tumores siendo su pronos­tico impredecible.

La enfer­medad adrenal del hurón o hiper­a­dreno­cor­ti­cismo tiene una eti­ología multifactorial:

  • Genética: en nue­stro mer­cado podemos encon­trar dos tipos de hurones, los nacionales que derivan de hurones cazadores (de un tamaño más pequeño, más nervioso y posi­ble­mente con menos prob­le­mas de salud) y los hurones amer­i­canos o Mar­shall, de mejor carác­ter como mas­cota pero con más prob­le­mas de salud, posi­ble­mente por descen­der de ani­males de lab­o­ra­to­rio con una alta con­san­guinidad y muy homogé­neos desde el punto de vista genético.
  • Fotope­ri­odo: juega un impor­tante papel en la salud de estas mas­co­tas y deberá estar entre las 10 y las 12 horas de luz total al día, teniendo en cuenta tanto la luz nat­ural como la arti­fi­cial. No es raro encon­trarnos con hurones con fotope­ri­o­dos totales de 20 horas. Esto es un estí­mulo hor­monal muy importante.
  • Dieta: los hurones son carnívoros estric­tos y su dieta ha de refle­jar este hecho. Se sospecha que las dietas usadas tradi­cional­mente en nue­stros hurones mas­cota podrían ser car­cinogéni­cas en peri­o­dos lar­gos de tiempo. Se ha com­pro­bado que en hurones man­tenidos con dietas basadas en carne fresca rara­mente apare­cen cánceres, y cuando apare­cen, es en ani­males may­ores de 7 años. Tam­bién parece ser que las dietas con un con­tenido de más de un 2,5% de fibra tienen efec­tos car­cinogéni­cos sobre las glán­du­las adrena­les del hurón.
  • Cas­tración pre­coz: tradi­cional­mente se ha castrado a los hurones de forma muy tem­prana, con esto se pre­tende dis­minuir el olor del hurón (con un alto com­po­nente hor­monal) y evi­tar el hiper­e­stro­genismo en las hem­bras. Estas cas­tra­ciones tem­pranas jue­gan un rol muy impor­tante en la apari­ción del hiper­a­dreno­cor­ti­cismo a par­tir de los 3 años de edad, por los efec­tos de la ester­il­ización sobre el sis­tema endocrino inmaduro, que podría aumen­tar las prob­a­bil­i­dades de sufrir neo­plasias, si bien este es un punto muy discutido.

El tratamiento más uti­lizado, por ser más efi­caz, en la enfer­medad adrenal del hurón es el tratamiento quirúr­gico.

Fragmento reproducucido de parte del artículo escrito por Sil­via Ugalde Bil­bao